27-30.07.2017 Lakuntza

¿Es posible organizar un festival para miles de personas en un pueblo de mil habitantes? ¿Cómo se consigue que 7 grupos se reúnan o den su último concierto en él? ¿Se puede organizar sin ánimo de lucro un festival con 5 escenarios y mas de 80 grupos?

Después de pasar por el Hatortxu Rock y comprobar que todo esto y más (buen sonido, servicios…) es posible, solo nos queda preguntarnos cómo.

La clave nos la cantan Berri Txarrak en “Oreka”, durante uno de los momentos álgidos del festival: “El equilibrio no sirve de nada cuando estás en el suelo”. Desde ahí el único movimiento posible es tomar impulso. Y de este impulso movilizador nace el Hatortxu.

El festival gira en torno a la denuncia de la política de dispersión/alejamiento de presxs, pero en un espacio tan politizado nos encontramos con más luchas. Por todo esto, antes que hacer una crónica musical nos gustaría hablar de estos conflictos a través de las canciones y la historia de los grupos que vimos en el festival.

Estricalla - Hatortxu Rock 2018

Precisamente por girar en torno a la situación de injusticia e ilegalidad que supone la dispersión de cientos de presxs vascxs, es imposible enumerar la cantidad de alusiones hechas desde arriba y abajo del escenario. Y más teniendo en cuenta que para muchxs afecta a amigxs, a familiares o incluso a ellxs mismxs. Si algo se acercó a la presencia de esta reivindicación fue la cercanía, no solo geográfica, con Altsasu. Otro nuevo abuso desproporcionado por parte del estado que está siendo confrontado por miles de personas volcadas en ello.

Como si estuvieramos en una discoteca de moda, Def Con Dos proponen colgar un cartel donde ponga “Reservado el derecho de expresión”. Y al igual que en los garitos elitistas, entran quienes entran y se quedan en la puerta siempre lxs mismxs, la libertad de expresión solo la disfruta una parte de la población. Ahora de manera más efectiva gracias a la ley mordaza tenemos a Strawberry cantante de Def Con Dos juzgado y condenado por unos twits, a Evaristo de Gatillazo cambiando la letra de sus jotas antipoliciales para no arriesgarse a pagar multas o a Riot Propaganda recientemente denunciados por una pancarta de apoyo a Altsasu en Vallekas. Pero que no supone nada nuevo para grupos vetados en muchos lugares como Soziedad Alkoholika, denunciados por sus opiniones sobre la semana santa como Narco o que han tenido que tocar bajo otro nombre en Madrid como Berri Txarrak.

Berri Txarrak - Hatortxu Rock 2018

Entre el público y sobre el escenario podemos escuchar diversos idiomas que conviven sin problema, se entremezclan y hacen contra a la “muerte a la pluralidad” de la que habla Zoo en “Dilo en castellano”. Euskara, español, català, valencià, inglés… se hablan, leen, gritan y cantan. Escuchamos acentos de Álava, Iparralde, Argentina, Sevilla, Móstoles o Barcelona, todo el mundo se entiende cuando hay ganas de entenderse.

Otra lucha que tuvo enorme presencia fue la de construir un festival feminista, sobre todo libre de agresiones machistas. Desde el primer momento se vió el trabajo de concienciación: carteles, megafonía, asistencia… por parte de la organización y comités específicos. Desde arriba del escenario fueron innumerables las referencias también para acabar con estas actitudes. Escenarios por cierto, con un número muy superior de grupos compuestos por mujeres a lo que estamos acostumbradxs en otros festivales. Nos hemos tomado la molestia de contar y comprar, mientras que en otros festivales estatales similares hay mujeres en 1 de cada 10 grupos, en el Hatortxu era en 1 de cada 4. Estupenda labor por parte de la organización, haciendo su trabajo sin excusas. Otra iniciativa remarcable es que las duchas fueran mixtas, dando pasos hacía una convivencia natural y libre de babosos.

Mafalda - Hatortxu Rock 2018

También hubo mucha música: Rock, punk, ska, rap, metal, soul, pop, cumbia, folk, electrónica… y hasta un escenario gratuito en la plaza de Lakuntza para que, además de ser invadidxs, lxs vecinxs pudieran también disfrutar de los sonidos más amables del cartel. Pudimos también ver a Willis Drummond, Mafalda y Anestesia. A Sorkun, Su Ta Gar y Tremenda Jauría. No solo vimos a lxs voluntarixs hacer doblete, también a Fer tocando un día con Estricalla y otro con El corazón del sapo (por fin!). Incluso un triplete casi del tirón de Toni Mejías, haciendo su colaboración con Vendetta, después la de Zoo y al poco rato al frente de Riot Propaganda.

Por todo esto último ojalá no tengamos que esperar otros 10 años para disfrutar de un festival así. Por todo lo demás esperamos que no se tenga que hacer nunca más.