Hellfest 2017
16-18.06.2017 Clisson

Otro año más, volvemos al Hellfest, que en esta su duodécima edición sigue confirmándose como uno de los festivales de metal más importantes. En él se dan cita 160 grupos que van desde Deep Purple, Aerosmith y Linkin Park hasta el metal más extremo. Nosotrxs nos encontramos en un punto intermedio y os lo contamos en esta crónica de nuestro paso por el festival.

VIERNES 16

Hay muchas formas de afrontar la experiencia de asistir a un macrofestival. Estar a las 10:30 de la mañana viendo al primer grupo, resume bien la elegida por lxs que hacemos Rockodrome. A otros se los llevan los servicios médicos antes de que suene la primera nota siquiera.

Incluso con tres días de 16 horas ininterrumpidas de conciertos por delante, nunca podemos resistirnos a ver el primer concierto del día en el escenario Valley. Generalmente está programado un grupo que, aunque no muy conocido, resulta especialmente interesante. Merece la pena hacer el esfuerzo por grupos como Verdun, una banda francesa con un sonido pesadísimo y lento. Ideal para desperezarse y entrar en consonancia con lo que nos espera el resto del fin de semana.

Verdun | Hellfest 2017

Otra de las decisiones que hay que tomar es si te apalancas en tus escenarios favoritos toque quien toque o si picoteas en varios cuando ninguno de los grupos te termina de convencer. Aprovechamos esto último para, además, hacer un reconocimiento del recinto que cada año nos depara cambios y mejoras. Mientras empiezan los primeros wall of death con Sidilarsen, podemos comprobar el aumento de la zona para el público de la zona de los Mainstages. También llama la atención el especial cuidado y aumento de las zonas para personas con movilidad reducida. Es valorable la actitud de la organización del Hellfest que cada año se afana en mejorar aspectos del festival teniendo en cuenta al público y alejándose de la costumbre de otros macroeventos de tratar a la gente como a ganado. Seguimos con la ronda y nos acercamos a la Warzone, nuestro segundo escenario predilecto a ver el punk rock amable de The Decline.

Tras una intro hipnótica aparecen unos Okkultokrati bañados en distorsión. Pese a ser un grupo que no termina de convencerme reconozco su potencial para componer la música de una película de vampiros modernos un domingo por la mañana. Tras ellos Noothgrush, una banda de sludge con más de veinte años de experiencia pero que se ha movido en terrenos aún menos comerciales y dedicado más a los splits que a sacar LPs, nos sirven otra ración de pesada contundencia.

Cambiamos de atmósfera para ver el virtuoso metal progresivo de los instrumentales Animals as Leaders. Un no parar de tapping y slap en las dos guitarras de ocho cuerdas que alcanzaban su máximo esplendor cuando tiraban hacía sonidos mas djent. Principalmente repasaron The Madness of Many, su último disco. Volvemos al Valley, para ver a Subrosa, mucho más contundentes que en su anterior visita al Hellfest, tirando por un sonido más guitarrero que sutil y transmitiendo mucha potencia cuando cantaban a la vez las tres.

Animals As Leaders | Hellfest 2017

Es el turno de los míticos Helmet que interpretan un setlist donde intercalan casi mecánicamente sus himnos como Give It, Unsung o Wilma’s Rainbow, de Meantime y Betty sus dos discos más exitosos con temas de su último Dead to the World. Según avanzaba el concierto fue mejorando el sonido que empezó siendo no tan bueno como debería. Esta edición del Hellfest no destacó por un sonido impecable como la de 2016, pero siempre partiendo de un mínimo más que aceptable. Eso no impidió disfrutar de los característicos riffs de guitarra de Page Hamilton que cerró el concierto con Just Another Victim e In the Meantime.

Tras ello nos acercamos a ver a Devin Townsend Project, aunque no trabajemos mucho su estilo progresivo tendiendo a lo épico, pero con ganas de ver al hiperactivo Devin, no solo en el estudio también sobre el escenario, interactuando con el público y haciendo muecas constantemente. Compartimos la otra mitad del concierto con los veteranos punkrockers The Bouncing Souls y su capacidad para hacer temas coreables y de buen rollo como Gone, Manthem o True Believers.

The Bouncing Souls | Hellfest 2017

Al volver a la carpa del escenario Valley y verla rebosar de gente comprobamos el estado de popularidad de Red Fang, uno de esos grupos que aunque estilísticamente encaje muy claramente en un escenario, ha trascendido el género y puede reclamar por derecho estar al escenario principal. No solo estaba lleno sino que la gente estaba entregada, reaccionando con euforia al reconocer los riffs al inicio de Blood Like Cream, Malverde o Wires y demostrando que Red Fang son una fábrica de hits en plena forma.

Siempre he pensado que la música de Ministry podría provocar un apocalipsis o al menos ponerle música al escenario posterior. Tan pronto empiezan a sonar los samples, guitarrazos y ritmos machacones de Psalm 69, Rio Grande Blood o Lies Lies Lies, la atmósfera se pone nivel Mad Max hasta el punto de ver a una chica en silla de ruedas haciendo mosh por encima de las cabezas de la gente. Mientras tanto podemos ver unas proyecciones que ilustran sutilmente las ideas de las canciones, por ejemplo vídeos de Donald Trump mientras suena Punch in the Face, Burroughs observándonos en Just One Fix o manifestaciones durante Antifa, una canción que saldrá en su próximo disco. Al Jourgensen más en forma y activo que otras veces lidera a sus secuaces que descargan temas imprescindibles como N.W.O.,Thieves o Bad Blood.

Ministry | Hellfest 2017

Lo de Electric Wizard es una de las cosas más serias del festival. Con un sonido de guitarras absolutamente perfecto y unas proyecciones de calidad acordes a cada canción, que podrían hacer las veces de las antiguas lámparas de lava. Lentamente nos ofrecen Black Mass, Return Trip o Funeralopolis pero hacen especial hincapié en repasar Witchcult Today uno de sus mejores discos. Todo lo contrario que Rob Zombie, al que nos acercamos sin mucha expectativa por anteriores ocasiones pero con la curiosidad de ver que supone la anunciada puesta en escena completa como en U.S.A.. Pero la cosa queda lejos de encontrarnos con un show más espectacular, si acaso en está ocasión terminaba más frases de las canciones que en su anterior visita al Hellfest, quizá se refería a eso con lo de show completo. Al menos sirve para hacer tiempo hasta que empiece el último concierto del día.

Llega la hora de que salgan al escenario Monster Magnet, titanes de un rock en parte stoner y en parte space rock. A juzgar por la cantidad y longitud de la reverb que le gusta a Dave Wyndorf poner a su voz en directo gana la vertiente más espacial. La proyección de una persecución de coches setentera a modo de intro nos deja clara la estética de lo que vamos a presenciar a continuación. Abren con Dopes to Infinity cuyo riff cobra nuevos significados con la proyección de una mujer de los sesenta bailando desnuda. Tras ella Radiation Day popularizada por Sons of Anarchy y mi himno favorito a la vagancia Powertrip. El riff del inicio de Look to Your Orb for the Warning suena increíble y mientras podemos ver loops de la ceremonia de Eyes Wide Shut. Rescatan Twin Earth del Superjudge y con I Want More ponen banda sonora a unos hombres lobo motorizados, muy en la línea del imaginario de Monster Magnet. Supone un interesante juego el proyectar imágenes de Vietnam mientras suena el estribillo de Negasonic Teenage Warhead. Tractor es un tema que siempre me ha pasado desapercibido pero siempre está entre los más valorados por el grupo, la proyección nos muestra explosiones nucleares y meteoritos arrasando el planeta, parece que el final está cerca y llega con Space Lord, temazo que cierra el concierto antes de tiempo, dejándonos con ganas de más mientras suena un larguísimo acople de las guitarras abandonadas contra los amplificadores como outro.

Podéis ver la galería de fotos aquí.

Hellfest 2017