Hellfest 2017
18.06.2017 Clisson

Empezamos la última jornada de festival con Vodun, que con tan solo un disco ya merecen estar presentes en el Hellfest. Han sabido encontrar un sonido y una estética que les diferencia del resto, algo vital para ser tenidxs en cuenta. Con tan solo una guitarra y la energía de la baterista, sumadas a la potente voz soul manufacturan un stoner atípico. Su fuerte son los ritmos a los que se suma la cantante añadiendo multitud de percusiones. Todo esto junto a la influencia africana y al atuendo afro vudú, les convierte en un grupo muy llamativo.

Vodun | Hellfest 2017

While She Sleeps, es una banda inglesa de metalcore cuya fama va en aumento, sin duda gracias a sus enérgicos directos. En esta ocasión acompañados por un muy buen sonido y una enorme polvareda levantada por los continuos y enormes circle pits y como colofón el cantante saltando desde la torre de sonido hacia un público que lo recoge y lo devuelve en volandas hasta el escenario.

While She Sleeps | Hellfest 2017

La capacidad para producir temazos de Pentagram es proporcional a la de meterse en problemas de su cantante Bobby Liebling. Debido a su estancia en la cárcel no puede estar presente en esta gira, que lejos de cancelarse sigue adelante con el guitarrista haciéndose cargo también de las voces. No parece muy buena idea, pese a que da mucho gustito escuchar los riffs de Death Row, All your sins, Sign of the Wold o Relentless, no es posible disfrutar sin la especial voz del ausente.

Cuando nos dirigimos hacia el escenario Valley, y su carpa atestada de gente resguardándose del sol que hoy también hacía mella, para ver a Blue Öyster Cult, la potencia que llega desde la zona de metal extremo nos hace cambiar de idea. Allí están los suizos Nostromo que nos sorprenden gratamente sonando como una apisonadora. Una mezcla de hardcore con Meshuggah y Pantera, que nos hace dudar de la capacidad de superarles de Scour, los siguientes en salir.

Llega el temido momento de los solapamientos. Inevitables en cualquier festival y más en uno con tres escenarios simultáneos y más de 150 grupos. En esta ocasión me resulta imposible elegir y decido ver media hora a cada grupo. Las sirenas empiezan a sonar en el escenario para recibir a Prophets of Rage, el supergrupo formado por los instrumentistas de Rage Against The Machine con Chuck D de Public Enemy y B-Real de Cypress Hill a las voces. Empiezan con la canción que da nombre al grupo y Tom Morello gira su guitarra para que podamos leer lo que pone en ella: Fuck Trump. El setlist del grupo principalmente se compone de temas de R.A.T.M. como Testify, Take the Power Back o Guerrilla Radio, donde la voz cantante la lleva Chuck D, en un estado de forma envidiable a sus 55 años. B-Real ocupa un plano más secundario a lo Flavor Flav, no interviniendo hasta Unfuck the World, uno de sus pocos temas nuevos. Después de comprobar con sorpresa que la cosa es bastante decente, toca moverse para ver a Scour.

Scour | Hellfest 2017

La nueva banda de Phil Anselmo, esta vez con una propuesta aun menos comercial que le mantiene lejos de los focos mientras se calman las aguas de sus “meteduras de pata”. La verdad es que Scour suenan increíble, con una personalidad vocal que trasciende el género y en un estado de forma superior al de los últimos tiempos con Down. La banda al completo vestida con camisas negras en un elegante luto tocan temas de su breve y único EP y temas inéditos ejecutados impecablemente con la experiencia que les da ser miembros de Pig Destroyer o Cattle Decapitation entre otros. Mientras, Phil sorprendentemente lee las letras en un atril, después de cada canción las rompe y las lanza al público. Pese a ello se le nota serio y con una menor interacción con la gente de la que nos tenía acostumbradxs en los últimos tiempos.

Mientras nos cambiamos de nuevo de escenario, podemos escuchar a lo lejos una versión instrumental de Cochise, que interpretan los compañeros en Audioslave del recientemente fallecido Chris Cornell. Cazar estos himnos es algo también divertido en los festivales. A lo largo del fin de semana hemos escuchado Ace of Spades por el ex-Motörhead Phil Campbell, For my Family de Agnostic Front o Battery versionada por Apocalyptica, entre otras muchas.

Llegamos ante unos Integrity bastante desganados, con poco público y que acaban antes de tiempo. Una pena pero nos permite volver a ver los bises de Prophets of Rage, la ya versionada por R.A.T.M. How I Could Just Kill a Man con B-Real al mando y más presencia en general también en Bulls on Parade. Para acabar con la imprescindible Killing in the Name y la voz de Chuck D a través de un megáfono haciendo que la frase “Now you’re under control” cobre una nueva dimensión.

La conexión de Clutch con el público es innegable y lo confirma una carpa abarrotada de gente entregada. Además estuvieron acompañados por un sonido perfecto, pese a ello es un grupo con el que no termino de conectar. Hicieron especial hincapié en su último disco, sin olvidarse de Blast Tyrant, el disco que les dio a conocer. Mientras empieza la turra de Linkin Park a lo lejos, le toca el turno a Every Time I Die. Con el cantante fuera de la gira por asuntos personales, su concierto se convierte en un ir y venir de colaboraciones bastante interesante. Junto a los berreos del guitarrista, la primera mitad del concierto tiene al frente al cantante de Trap Them. Después pasarán por el micrófono los cantantes de The Devil Wears Prada, While She Sleeps o Shvpes. Si había pasado poca gente por el escenario, la cosa acaba con decenas de personas subiendo a él mientras se despiden con We’rewolf.

Every Time I Die | Hellfest 2017

Cerrando el festival tenemos a The Dillinger Escape Plan, de los cuales también nos despedimos definitivamente, al menos hasta que se reúnan. Con estos dos factores esperábamos un concierto altamente destructivo. En su lugar ofrecieron una impecable actuación a nivel técnico pero sin un solo atisbo del caos que suelen generar, aunque no por eso menos enérgica. Tras una intensa intro suenan Prancer y When I Lost My Bet seguidas como en su penúltimo disco. Seguidas de Panasonic Youth y un segmento más accesible con Black Bubblegum, Symptom of Terminal Illness y Milk Lizard del tirón. Para contrastar tocan Surrogate y Happines Is a Smile, la cual me provoca una sensación déjà vu con Mr Krinkle de Primus el día anterior. Especialmente destacable es el diseño de luces, que oscila entre la velocidad de las luces estroboscópicas y los perfiles marcados por el contraluz. Siguen repasando sus discos de manera bastante equilibrada con Farewell, Mona Lisa, Sunshine the Werewolf y Limerent Death, dejando para el final lo único de sus inicios, la ya mítica 43% Burnt que acaba con la batería destrozada por el grupo como antaño.

The Dillinger Escape Plan | Hellfest 2017