Autor: Juanse Gutiérrez (Nubis)

 

Hay desiertos, acaso extensiones áridas emblemáticas, de las que no es necesario irse a un país lejano o tan bien promocionado como Estado Unidos. Al sur de estas tierras se encuentra la magia del dominio mono-color, donde también hay chamanes que evocan su poder mediante la apariencia del arte, herramienta poderosa que hace creer hasta al más escéptico. En esta ocasión, bajo la forma del arte más arcano, la música (sin desmerecer al sexo), tres brujos almerienses desean infectarnos de ritmo y evocaciones de extensiones que conducen a nuevos horizontes.the dry mouths - when the water smells of sweat

The Dry Mouths ya no son novatos, y lo demuestran con su lanzamiento de este año: “When the Water Smells of Sweat”, EP cargado de Stoner, Rock Alternativo e influencia Post-Rock. Lo mejor de cada para estimular tu interior y recordarte que aún tienes alma. Te vas a quedar como la portada, descompuesto en múltiples matices de emociones. Iván Carreño es el obrador de tan magnifica ilustración, contando con la de la contraportada, tan psicodélica como sensual. Levanta ese rostro y déjate llevar.

“Low Clouds” tiene el nombre acertado para que te introduzcas. Un ambiente cargado que se va sucediendo, un inicio insuflado de energía del que te sorprendes meneando algo más que la cabeza, repitiéndote tanto en lo físico como en lo mental la efectiva melodía que sirve de motivo principal para la canción. Cierra los ojos y siente esa guitarra. Breve, pero tremendamente efectivo.

Ya llega el buen Stoner con las notas de “Catalonian Cream”. Comprobamos el control del cantante guitarrista sobre sus melodías, de una armonía preciosista que emociona, que desprende la energía de la juventud que jamás se pierde. De mis partes favoritas de la canción son los momentos de ritmo bien desértico, herencia de los pioneros que extendieron su ola de calor desde ese país lejano que nadie ha visitado y que conocemos por imágenes y datos simbólicos. El cómo se fusiona con la siguiente sección da sentimiento y personalidad a este tema tan bien compuesto que ya nos ha convencido que no estamos ante una obra común.

Momento más relajado o ¿Pop? con “The Whip”, del que reconozco sentirme algo descolocado, aunque es bienvenido de igual forma, pues su sonido veterano e ideas bien aplicadas prosiguen. El efectivo estribillo incita al coro, y su positivismo es bien recibido entre las auras místicas del lugar espiritual donde ya nos ubicamos. Una parada o descanso para lo que se avecina desde la lejanía.

La canción homónima al disco tiene un aire de extrañeza, de melancólica sinceridad. Nos hallamos perdidos en mitad de nosotros mismos, y nos preguntamos qué fue de la esperanza que tan bien nos acompañaba al principio de iniciar el disco.

“This Could Be the Beginning of a Beautiful Friendship” tiene la respuesta. El tema emblema del EP es una oda a la amistad; al amor; a la lealtad en sí misma. No hay absolutamente ningún artificio, es pureza por parte de cada instrumento, guiados por la voz que ha vuelto a encontrar la esperanza. La guitarra post-rockera nos invierte y el cuerpo está ahora dentro del alma. Por fuera somos lo que realmente debemos ser, y la pegadiza y emocionante melodía ya no nos abandonará por un tiempo. Gran tema por el estilo de la banda que representa, por su buen hacer en la composición sin complicaciones, lo que permite que el sentimiento no quede oculto detrás de ningún artificio o elaboración que sirva de máscara.

Se acerca el final de este viaje que se hace más breve conforme repetimos las escuchas del álbum. “Doomental VI: Law Far Low Par” tiene nombre digno del Rock Progresivo, y aunque no pretende ser de tal género, la intención o ambición es similar. Pasajes donde manda la batería, un saxo que nos evade y la guitarra de fuego no abrasivo nos balancea de vuelta hacia el exterior, que queda donde nuestro interior. Las percepciones se adormecen para despertar, y queda moverse como la mujer de la portada, entre el éxtasis y el olvido de cualquier entorno. Queda descomponernos para regresar, quizás, con una nueva forma, en apariencia idéntica a la anterior antes de comenzar a escuchar este viaje. Dentro algo ha cambiado.

El ritmo de una batería recorre la extensión. Las nubes ya no están cargadas, hace tiempo que se marcharon. Sin embargo, aún queda camino por recorrer; o puede que lo suyo sea repetir el mismo recorrido, por si acaso hemos perdido algún detalle importante, o hemos dejado algún trozo de nuestra alma que fue vapor y sólido a lo largo de este viaje musical.

The Dry Mouths siguen en forma, innegable. Para este EP ha habido unas ganas tremendas por la inspiración que debió surgir a lo largo de su composición. Los imagino con una intención inicial bien distinta al resultado, cada vez más animados y cambiados conforme comprobaban resultados. Tres mentes bien coordinadas gracias a la veteranía. Han llegado a ese punto en que trabajar ya es un placer, y eso se nota y contagia al oyente, que comparte esa satisfacción por el resultado, por una calidad que se quede rondando tu ser. Mi enhorabuena a esta estupenda banda. De esas raras veces que poco dice tanto como una obra más extensa, que la ambición iguala a los trabajos de los que son considerados alto nivel. Supongo que se trata de saber jugar con el interior, la mayor de las extensiones.

Y será verdad que estoy recuperando la fe por la música de este país.