Zoo
03.06.2017 Sala Penélope (Madrid)

Desde la penumbra empieza a abrirse paso el sonido del sintetizador de Raval que, como en el propio disco, sirve para introducirnos gradualmente en la propuesta de Zoo. Aunque quizá no es necesario porque el púbico está entregado desde el primer momento. Se cumple lo dicho en la canción con todo Madrid (con fuerte presencia de valencians) cantando esas letras.

Arrancan los Ventiladors y se hace la luz, así podemos ver a toda la banda sobre el escenario. Ellos han conseguido llenar la sala Caracol y provocar el cambio a una sala de mayor aforo como es la Penélope. Una muy buena noticia por el merecido reconocimiento aunque mala para el sonido del concierto puesto que, pese a ser cada vez más usada por muchos grupos, su sonido rara vez pasa de mediocre. Pese a esto tienen a casi todo el mundo ya bailando. Por si faltaba alguien suena Impresentables y la cosa acaba por reventar durante su estribillo, con toda la sala saltando como locxs.

La sala es un hervidero, por suerte baja la intensidad con Carrer de l’amargura y tras ella Toni, el saxofonista, hace una intro de flauta travesera que sustituye a la flauta dulce de La mestra. Ahí se dio un momento cómico que quizá le pasase desapercibido al grupo: la sala tuvo la “amabilidad” de conectar el aire acondicionado provocando una ovación entre la gente en el mismo instante en el que parte de la banda volvía al escenario. Fue gracioso observar sus caras ante este inesperado entusiasmo.

La gente vuelve a darlo todo en cuanto empieza a sonar Imperfeccions. En ella Arnau hace las veces de Rodri de At versaris y una explosión sonora nos aturde para que olvidemos de la parte final de Toni Mejías. Del tirón para poder tocar más canciones les llega el turno a Aquesta Vora, la Intro del primer disco y #Faena. Con Dilo en castellano, le decimos adiós a la esperanza de ver a algún invitado sorpresa durante la presentación en Madrid de Raval, el trozo de Strawberry lo rapea dignamente Hèctor el teclista.

Suena el drum & bass de Presoners y otra vez todo el mundo dándolo todo. En ese momento me viene a la mente que esto podría ser la versión actualizada de “Te pone bailando a pensar”, aquello que cantaban Hechos contra el decoro hace veinte años. Después de conseguir que todo el mundo cantase Correfoc, Arnau se quita de encima la guitarra para un segmento más rapero a dos micros: El hitazo de El cap per avall; Xafant fang con solos de teclado, saxo y el trombón de Marc; Ara estem sols y Corbelles justo antes de dar paso a los bises.

Vuelven a salir al escenario con la desfasable La nostra bota y Estiú, su canción más exitosa. Para acabar tocan la revisión de Esbarzers con el público gastando los últimos cartuchos y con Panxo entre la multitud para organizar un wall of death que le acabó sepultando. Con Rituales de santería, la única canción del nuevo disco que no interpretaron por motivos obvios, se despidieron agradeciendo y bailando junto a todas las allí presentes de la manera más positiva y vitalista posible.

zoo madrid 2017